En esta tercera parte del artículo dedicado a los ombligocentrismos omitiremos la introducción de la carta, que seguro que todo el mundo ha cogido la idea. Hasta tú, pequeño cabezón.
Dejábamos nuestra historia encaminada hacia la blogosfera, esa gran Hidra tecnológica de la que tanto se habló en su momento. He de reconocer que desconozco el estado actual de esta “súper comunidad de blogs”, principalmente porque tras asistir a al coloquio que se organizó en las DAU sobre el tema a inicios de este año, decidí que semejante jaula de grillos no iba a llegar demasiado lejos (de hecho no se ha vuelto a oír hablar del tema).
Ojo, que la idea no carece del todo de interés, pero mientras lo importante sea alimentar el sobredimensionado ego de algunos Homo Umbilicus, y reclamar un reconocimiento que en el fondo sabemos que no merecemos como colectivo, más que ser el ser mitológico de Lerna, pareceremos una gallina descabezada.
Ahí van unas cuantas frases que se oyeron en el coloquio:
“Ellos en Alemania se buscaron el modo de tener repercusión, y recurrieron al periodista profesional. Como aquí no existe, esa labor nos compete a nosotros.” (En relación a Tom Werneck y su charla sobre el origen del premio del Juego del Año en Alemania, donde se dijo que en aquellos tiempos los juegos de mesa eran minoritarios y no llegaban al gran público.)
Empezamos fuerte. En España no existe la figura del periodista especializado en juegos de mesa, por ello, en lugar de intentar evolucionar hacia esa figura, lo que tenemos que hacer es darle el puesto al primero que pase con un blog. Parece mentira que ésta sea la conclusión a la que llega la misma persona que un día antes preguntaba a Tom Werneck que de dónde tenía que salir la crítica especializada. La respuesta del señor Werneck fue la siguiente: “Hay dos fuentes de críticos. La primera los periodistas profesionales que trabajan como periodistas contratados por una emisora de radio, diario, televisión, etc. […] La segunda, personas que exclusivamente escriben sobre juegos de mesa -y de nada más- […] son periodistas freelance y especialistas que publican únicamente sobre los juegos que juegan”.
Escuchando esta respuesta, a mí se me ocurrieron un par de nombres que encajaban con el perfil citado; sin ir más lejos el organizador del evento, Oriol Comas i Coma (diseñador de juegos, escritor de libros sobre juegos, organizador de eventos lúdicos, colaborador con diversos medios de comunicación…), pero vamos, que es mejor pensar que por tener un blog ya estás capacitado para el puesto. Un figura.
“Tom nos hablaba ayer de la necesidad de que cualquier actividad cultural sea independiente del marketing y de la publicidad, que son los que buscan que la empresa optimice sus beneficios. El hecho de que haya alguien que se escape de ésto y se acerque a los juegos ofreciendo su propia visión evita que nos den gato por liebre”.
Interesante reflexión la del señor Werneck. La independencia de los blogs especializados con respecto a las empresas. Una pena que minutos más tarde, se lanzara el siguiente punto de vista: “Las editoriales no nos consideran una herramienta comercial, una herramienta en la que se pueden apoyar”.
¿En qué quedamos? ¿Queremos ser un ente independiente o una herramienta de las empresas del sector? O es que a lo mejor lo queremos todo, que las editoriales nos manden juegos, pero mantenernos independientes. A ésto en mi tierra se le llama querer el oro y el moro.
“En otros países los blogs sí que tienen apoyo de la industria […]. Y no sólo pasa en otros países, sino que también en otros sectores. El otro día veía en un informativo que los diseñadores de moda envían primero a los blogs sus modelos, antes que a las revistas. Eso en el caso de los juegos no pasa. La pregunta es: ¿Por qué en otros países y otros sectores sí que se considera a los blogs como prensa o como herramienta comercial?”
¿Acaso sabemos cuál es la cualificación de esos bloggers? ¿O incluso si las fuentes de la noticia son fiables? A lo mejor son estilistas, diseñadores, cazadores de tendencias o periodistas. Vamos lo que se suele conocer como un profesional. Aunque realmente toda esta reflexión carece de sentido, cuando es el propio locutor el que se responde de esta manera: “Bueno, yo creo que es porque nos consideran poco serios o poco profesionales […] algo de razón sí que deben tener.”
Touché. Y si además aderezas este pensamiento con otros comentarios del estilo “Ayer tuvimos la suerte de acudir a la charla de un verdadero experto, no como nosotros dos…”, o que se hable del fenómeno “ípe”, pues profesional, lo que se dice profesional no se ve. Pero aún hay más:
“¿Qué entendemos por ser un experto? Yo creo que todos los que tenemos un blog somos expertos en mayor o menor medida porque es nuestra pasión y dedicamos nuestros tiempo, si entendemos experto como ser alguien experimentado en juegos. Otra cosa es ser profesional.”
Años después de haber aguantado a toda una generación de madres diciéndonos que estudiemos algo de provecho, descubrimos que el truco es dedicarle horas a un blog sobre un tema que te apasione… ¿Ésto lo sabe el ministro Wert?
"¿Qué entendemos por ser profesional? la gente dice “es que no hay gente profesional”. Yo me conformaría como no remunerado, con tener juegos para poder editarlos y colaborar con las editoriales. Dos juegos al año recibidos para trabajar en el blog es ser profesional. Eso no tiene nada que ver con la calidad de la información o de las opiniones que demos."
Pues creo que sería mejor ver qué significa realmente profesional. Según la RAE:
Profesional: adj. Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive.
En resumen que hasta lo que hace Bárcenas se considera ser un profesional, pero lo de un par de juegos al año, desde mi humilde opinión de no experto, parece más un hobby con recompensas que algo de lo que vivir.
“La editoriales tampoco son tontas y saben qué tipo de blog tienes tú. Es cierto que Tom insistía en que la clave está en la independencia. No se plegaban a los intereses de la industria”.
En qué quedamos entonces, ¿independencia o pasamos por el aro?
“Un juego es un bien cultural y está sujeto a la subjetividad de todos. Te puede gustar o no. Y eso es un juego que tienen que aceptar los editores”.
Por fin algo de claridad. En resumen, que lo que queremos es ser independientes y que sea la industria la que pase por el aro. Ni más ni menos.
No creo que haga falta poner más ejemplos para ver que este proyecto es un despropósito sin pies ni cabeza, que pone en relieve la necesidad que hay en este país de que los profesionales (pero de los de verdad) cojan las riendas y desarrollen un proyecto serio y bien orquestado, que consiga por un lado desparasitar el sector amateur, para que la gente realmente válida pueda dar el salto a lo profesional, sin rémoras; y por otro lado, que la industria (que sea dicho de paso, hace años que tendrían que haber dejado de buscarse las pelusas del ombligo) se involucre de una vez en la difusión de los juegos de mesa. Porque ¿cómo es posible que en nuestro país los juguetes se consideren un bien de interés cultural, pero los juegos no? ¿Qué ha hecho la industria al respecto? Nada por lo que parece… pero de esto hablaremos en el próximo capítulo.

Lo peor es que estoy bastante de acuerdo con lo que dices, pero la idea que yo al menos pretendía trasladar era otra.
ResponderEliminarComo disculpa te digo que para mi el recuerdo de Dau es el recuerdo de una pesadilla
Buenas. Como "el otro locutor" acompañante de Lev,,, bufffffff mucha chicha hay aquí. Muchas verdades con vestido de demagogia y frases sin contexto e interpretadas al gusto.
ResponderEliminar"Proyecto"... en ningún caso, al menos por mi parte, se pensó o vendió un proyecto de blogosfera única...
Bueno, hay muchas cosas que comentar y sería muy largo.
Supongo que te conozco personalmente, pero no sé quien eres,,,
Lo dicho, que aunque estoy de acuerdo en algunas cosas que dices, (que creo yo también dije en el debate) me parece que las expones y vistes de una forma vejatoria y peyorativa para los que hablamos, y además, un poco ventajista y demagógica.
Sobre posts anteriores, decirte que por tener un blog, en mi caso, no me considero ni una eminencia ni que tengan que darme juegos gratis que reseñar. Vamos, que por tener un blog no entiendo que me valga como la licenciatura de periodismo. Pero estudios sí tengo y neuronas también.
Y sobre mi reflexión, ésa que transcribes, claro que carece de sentido si la sacas de contexto.
ResponderEliminarEn España hay blogs que no tienen contenidos regulares, otros que no tienen chicha, otros que hasta escriben con faltas de ortografía...
Hasta hay blogs que publican 40 posts al año (posts que son refritos y entrevistas) y ganan el premio al mejor blog nacional
Vamos, que yo defendía la labor de blogs y criticaba también (cosa que omites) que hay blogs de poca calidad, seriedad o como quieras llamarle.
Y por último decir que no es que haya contradicciones en el discurso, es que hablábamos dos personas distintas, con dos criterios diferentes y con dos ideas y conceptos que en algunos casos estaban en las antípodas.
En resumen, que me gusta este blog, me gusta sobre lo que reflexionas, estoy muy de acuerdo en muchas ocas, pero no en cómo las dices. Especialmente las que hacen referencia directa a mis palabras.